Mundo de ficçãoIniciar sessãoMonté en el asiento del copiloto del auto de Lucas, mientras que él colocaba cuidadosamente las bolsas de la compra en el maletero. Llegó el olor del interior del vehículo a mi nariz. Respiré profundamente para sentir mejor ese aroma que ya conocía: el perfume de Lucas. Escuché el maletero cerrarse de inmediato.
Él se sentó en silencio frente al volante. Estaba algo más que pensativo y yo me puse nerviosa por alguna razón.
Lucas condujo hasta su casa. Durante el trayec







