Mundo ficciónIniciar sesiónSalimos de aquel local tomados de la mano, como si en aquel momento hubiésemos sido novios. Caminamos así, juntitos, hasta el parque. Lucas me estaba haciendo reír muchísimo con sus ocurrencias inmaduras y de estúpido cretino. No tenía idea de que tuviera una faceta agradable. De hecho, había muchas cosas de él que no conocía hasta ese momento. Mientras caminábamos apreciamos el verdor y la belleza del parque. De repente me dijo:
—Ahora que salimos de aquella cafetería







