43. Las curiosas peleas de mi asistente y de mi mano derecha
Ha transcurrido casi una semana desde que llegué de nuevo a Orlando y desde que se supo todo gracias a la ayuda de Silvia en aquella cafetería, una semana en la cual luego de haber descansando mientras estuve en Flor del Este mis recurrentes sueños donde aparecía aquella chica nuevamente de la nada surgieron, nada fuera de lo común.
Aun hoy de los buitres aquellos aún no se ha sabido nada ya que aparentemente se encuentran esperando el momento justo para dar su tan gran golpe y curiosamente t