40. Adiós Flor del Este
Eran más o menos alrededor de las cuatro de la tarde cuando el avión despego desde el aeropuerto de Santo Domingo con destino a Orlando para a fin de cuentas volver a casa mientras yo acomodado en aquel asiento me dedique a observar por la ventana como por segunda vez esta tierra tan hermosa me ve de nuevo partir.
La conmoción de descubrir cada uno de los detalles que a mi conocimiento fueron reveladas en tan poco tiempo me hacían sentir de algún modo abrumado, tanto que el más simple intento d