Carmine sonrió al ver a Giacomo en el sofá con su pequeña acurrucada sobre su pecho. La escena no le sorprendió. Giacomo pasaba gran parte del tiempo que estaba en casa, cuidando de su hija. Con poco más de tres semanas de nacida, su bebé tenía completamente conquistado a su padre.
Recordó todas las veces que Giacomo le había hablado de su sueño de formar una familia, una a la que pudiera llamar suya. Era evidente al verlo interactuar con su hija que no se habían tratado de palabras vacías. Gia