Enredados y En Cinta
Enredados y En Cinta
Por: Carla Mujica
Sinopsis

S I N O P S I S

Ella

Desde pequeña mi familia me inculcó una actividad y es la competitividad. Esa adrenalina que corre por la sangre solo cuando me enfrento a mi rival. ¡Vamos! Que a ustedes les gusta ganar, pero ¿Quién sabe perder?, yo me considero una buena perdedora, para vergüenza de mi familia. Como dice mamá: nada de segundos lugares, esos son para los primeros perdedores, y como hija que quiere agradar a sus padres lo intenté todo para ser la mejor ganadora, claro jugando limpio, no como Beth.

Todo empezó hace años, mi madre y su amiga competían por todo. Y eso que eran amigas. Si, es un lindo legado. En el colegio, luego la universidad y luego su empresa. Las dos, junto con sus esposos formaron su empresa. Y no sabes qué: Son empresa de la misma industria. Publicidad.

La competencia no terminaba.

Nací yo y también la hija de la amiga de mamá y desde chiquitas  nos endoculturizarón, así que éramos amienemigas, yo la quiero pero la influencia de nuestra familia nos acorrala a hacer lo que digan. Un consejo: nunca hagan algo que no quieren, pero ten cuidado, por hacer lo que quería ahora tengo un rollo.

Y así sucedió: en el cole, las competencias educativas, bachillerato, universidad y ahora en el trabajo.

Ejerzo en la empresa de mi familia y ella en la de la suya.

Nuestra competencia era firmar un contrato con la misma empresa cliente para su publicidad.

Marketing, publishing, relaciones industriales e internacionales, todo se resumen a: Business.

Estudié y me fajé a ser buena en lo que me dedico.

Pero todo se fue al cuerno cuando en un club fuera de sí me acosté con un hombre que estaba fuera de sí y ahora me encuentro fora disso. pregnant

La ética de un negociador sería no relacionarse con el posible cliente: ¡upps!, Pero no termina allí, bueno sí, todo terminó allí pero comenzó una nueva historia. Una donde el príncipe, parece príncipe pero me salió sapo, bueno eso creo, besar sapo no es lo mío pero es que él no es sapo, es... un príncipe, tenéis que conocerlo, les juro que si fuera sapo cantarías la canción de Salga sapo salga rana.

Si tu príncipe azul vive en mi

dame un beso y refúgiame en ti

dame un beso y dime que si...

Ya me puse estúpida con cursilerías, diría que como Tiana si le diera el beso me convertiría en sapa.

Mi competencia era laboral pero el empresario era un hombre en toda la palabra: guapo, responsable, trabajador, y con una sonrisa que desequilibra; "era" laboral pero ella le puso el ojo como a todo lo que a mi me interesa y pasó lo que pasó, pero él no me quería a mí, la quería a ella y contra eso no se puede competir y así perdí sin haber antes enfrentado a mi rival, la primera batalla y ya la guerra la tenía perdida.

¡Vamos! ¿Quién competiría con la rubia ojiazul?

—Que descabellado... Fue el grito que echó mi madre y por poco mi padre me deja sin cabello. Una cachetada, las maletas a la calle y la despedida de su empresa.

«Que has hecho Becky» no hay vuelta atrás.

Él

No tengo nada de que quejarme en la vida. Desde pequeño he amado la forma en que mis padres me criaron, fui bendecido en nacer en esta familia aunque tenga altos y bajos, como todos ¿no?.

Me gustaba participar de todo en el colegio, en el teatro siempre fui el protagonista de las obras, el mas activo en proyectos recreativos y me gustaba participar en todo, fui un buen estudiante, no por presumir.

Recuerdo que al principio mis padres discutían en secreto, no soy tonto, pequeño pero no tonto y escuchaba a escondidas sus discusiones y me preguntaba si era por mi por quien discutía, luego eso se acabo y no hubo razón de discusiones excepto las veces que mamá le decía a papá que trabajaba mucho y debería cuidar su salud, desde chiquito me enseñaron que la familia es lo primero, mi madre Rachel es la mejor en todo, creo que todos decimos eso de nuestras madre, me enseñó a como ser y comportarme con mujeres, papá fue otro que me dio consejos, ya saben de que, mamá decía que saque la picardía de mi padre y que mis ojos brillantes la meterían en problemas y que antes de me salieran canas le daría nietos. Soy un hombre inteligente y por lo tanto, madre te has equivocado.

Mi filosofía siempre será trabajar por lo que queremos, nuestras metas. No hay excusa para ser excepcional en algo que solo se necesita esfuerzo, por eso soy el relevo de mi padre en la empresa, estudie ingeniería biomédica en la mejor universidad de Massachusetts, la MIT y unos que otros cursos de farmacología. 

Seguí los pasos de mi padre y sigo con la intensión de ampliar el negocio familiar.

—Deberás casarte con ella, Cris. —bufé, esta situación me irritaba. 

—Mamá ¿de qué hablas? Estamos en el siglo XXI, puedo mantener al niño sin casarme con ella.

—¿Qué dirán las personas? ¿Qué no crié bien a mi hijo?

—Madre sabes qué lo que digan las personas no me importan. –estaba irritado por el problema, ella aun más, de un portazo me dejó solo en mi oficina. ¡Como amo a esta mujer!, sonreí al recordar su cara cuando le dije que seria abuela, fue épico. La puerta volvió abrirse y mi madre seguía con su rostro crispado por la pequeña discusión madre e hijo.

—¡Eres igual a tu padre!... –y con esa frase lanzada al aire salió con otro portazo mas fuerte y no aguanté, esa es la única mujer que puede preocuparme su manera de pensar, riéndome me levanté y tomé mi saco que había estirado en el espaldar de la silla y me la coloqué para salir tras ella, tengo que buscar la manera de contentar a mamá ...¡Casarte con ella, Cris! lo siento mamá.

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