Había contratado a dos hombres para que decoraran la habitación del pequeño Cris, habíamos ido a varias tiendas en busca de lo mejor para nuestro hijo, desde el color hasta la decoración en general, me había enamorado de un Amarillo que el decía que le haría lagrimal y el quería un verde que según el pequeño Cris le había dicho que quería, decidimos pintarlo de verde con algunas franjas amarillas que sacara resaltar el verde. Su cuna era de una madera blanca que resaltaría sin duda en el verde