Que hubiera perdido la conciencia nuevamente, que no lo reconociera, que se hubieran perdido el cumpleaños de Salomé, lo que él no imaginaba era que su mujer había despedido a los invitados antes y se dirigía con un pedazo de tarta y su hija para celebrar los cuatro.
Al llegar pidió que no le informaran y aunque le costó que les permitieran el paso, logró su objetivo, se dirigió a la habitación, Ignacio en cuanto la vio, sintió su corazón acelerarse, eso eran los motivos por los que la adoraba