DOS HORAS DESPUÉS.
—Tráeme unos chocolates blancos y un helado de vainilla cuando regreses.
—No, Violet, no voy a hacer eso, si tienes ansiedad entra a mi oficina, quédate allí y medita. Yo iré a dejar a tus padres y a Salomé, luego debo ir a una reunión y cumplir con otros asuntos pendientes.
—Si no vas a traer eso, ¿puedes ir a dejarlos y volver para que pasemos un rato agradable?
—¿Puedes esperar hasta la noche, hermosa?
—Sí, aunque me sienta muy caliente, ya sabes, caliente de…
—Ok, i