Mundo ficciónIniciar sesiónCristian, siendo el beta de su manada es mandado a ser guardaespaldas de una mujer la cual su vida corre peligro.. Solo que nunca se imaginó que esta mujer sería su compañera...pero que compañera. Alisha Meyer, empresaria e independiente lo menos que quiere es estar atada a un hombre y menos ahora que esta siendo acosada y su vida corre peligro. Pero cuando ella recibe un disparo en su y casi muere se dará cuenta que hay algo extraño en su interior y estará rodeada de hombres altos, mucha testosterona, posesividad y ¿lobos?
Leer másAlisha no dejó pasar ningún detalle mientras le contaba a la manada tantos los últimos hechos como descubrimientos. Serguei mantenía una expresión seria en su rostro, mientras que el resto estaba impactado. Saber que lo el lobo dentro de ella era de los más importantes en su historia era algo que no se esperaban y menos la forma en que había sido implantado en su cuerpo. Por su parte Serguei estaba muy consciente de que debía informar tanto al Consejo como al resto de las manadas las ambiciones de Robert, así como la posibilidad de que ayudaran localizar a su miembro perdido. Alisha se sintió un poco más relajada cuando todo aquello salió de ella. Era un peso muy grande para sus hombros y que le quitaba el sueño. Dylan se detuvo un momento detrás de su asiento y le tocó el hombro llamando su atención.
Alisha, a pesar de estar en total nebulosa, sintió como su cuerpo era alzado hasta quedar en una superficie irregular. No precisamente cómoda, pero el olor que la envolvía, la hacía sentir cómoda de forma familiar. Sin preverlo cerró sus ojos mientras los movimientos se volvían constantes debajo de ella. No supo cuando estuvo así, pero cuando la dejó caer en una cama de hojas secas supo que estaba cerca de su hogar. Podía percibir el olor de su pareja cerca y eso le hizo abrir los ojos para encontrarse nuevamente sola.Gimió débilmente alzando con esfuerzo la cabeza para dejarla caer bruscamente ¿Quién era aquello que la había salvado? Su voz sonaba dulce, joven, con un ligero temblor pero no que valía era que la hubiera ayudado aún sin ella saber su identidad.
Alisha y Blaren respiraron agitados en el borde del peñasco. Estaban agotados y no paraban de llegar personas. Después que la puerta fuera abierta, ninguno de los presentes se esperaba que ellos hubieran salido de la jaula, así que el factor sorpresa fue definitivo para poder ganar algo de terreno.Ambos estaban con el pelaje cubierto de sangre de sus agresores y sus mandíbulas dolían aún más por el esfuerzo de atacar sus pescuezos. Para Alisha que nunca había matado a alguien o que ella tuviera idea aquello le resultó repulsivo al principio pero era eso o dejarse agarrar.Robert salió de entre el grupo de personas que los rodeaban.-Hija mía, no hagas esto más complicado de lo que es ya. Vuelve conmigo
Alisha. Alisha. La voz resonaba en su mente, diferente a la de la loba. Esta vez las imágenes eran tan difusas que apenas eran visibles.-¿Porque ocurre esto? la joven se incorporó lentamente sobándose la sien.Después de verse a sí misma sin ningún cambio todo se puso borroso. Aun así pudieron distinguir apenas mucho ruido, la silueta de una mujer menuda romper el cristal de donde estaba ella y después mucha, mucha luz.Alisha se cubrió sus ojos y de nuevo esa voz.-Debes sobrevivir. No debes caer en manos de nadie-Y como mismo la escucho todo se volvió negro empatándose con sus recuerdos en el orfa





Último capítulo