Mundo ficciónIniciar sesiónCristian miro al resto de su manada antes de detenerse en su alfa. El hombre imponía respeto solo con su presencia. Sus dos metros diez, más ciento cuarenta y cinco kilos de puro músculo sin una gota de grasa, se hacían notar desde lejos. El hombre siempre llevaba su cabello suelto en ondas oscuras azuladas salpicadas de hebras castañas que le caían a la altura de los hombros dándole un aspecto salva







