Mundo ficciónIniciar sesiónAlisha gimió. Le dolía hasta el alma y le costaba respirar. Aunque la sensación de suavidad y el confort del calor en su espalda la hacía mantenerse en su lugar disfrutando de la sensación.
Abrió los ojos poco a poco dejando q se acostumbraran a la débil luz q se filtraba por la ventana anunciando el amanecer. Dejo salir un suspiro por sus labios resecos y se revolvió encontrándose aprisionada por un grueso brazo alrededor







