[KEIRA]
Cuando acordamos esta falsa primera cita con Dane, lo hicimos con un objetivo claro: conocernos un poco más y tomarnos esas típicas fotos de novios que luego sirven para respaldar cualquier historia. Básicamente, necesitábamos construir nuestro propio relato por si alguien preguntaba cómo empezó “lo nuestro”.
Lo que no acordamos fue a dónde ir. Así que aquí estamos, improvisando nuestra supuesta primera cita.
—¿Tienes idea de hacia dónde vamos? —pregunto, cuando dobla por una calle algo más solitaria, de esas escondidas de la ciudad, y al mirarlo noto que está sonriendo.
—Por supuesto —responde con seguridad—. Así como me ves, conozco muchos sitios de esta ciudad. Tal vez no sean tan lujosos como los que supongo que tú estarás acostumbrada, pero estoy seguro de que te encantarán —se defiende.
Me molesta un poco que asuma que soy una de esas típicas niñitas ricas superficiales, que solo pisan el restaurante de moda y el lugar más caro. Pero tampoco lo culpo del todo: el ochenta