[DANE]
Mis instintos, en este momento, me gritan que la bese antes de que baje de mi coche, pero hacerles caso no es precisamente lo más coherente.
«Respira, Dane, no te confundas…», me repite mi subconsciente en un intento desesperado por evitar que caiga rendido ante la belleza de Keira. «No es momento de jugar a olvidar con ella».
Y para empeorar la situación, ella se inclina hacia mí.
—Buenas noches Dane, gracias por todo fue una noche increíble —me dice, con toda la intención de darme un b