[DANE]
Finalmente estamos de regreso en nuestro pequeño “mundo”, ese que construimos dentro de esta suite, y al entrar no podemos evitar reírnos de la cara que ha puesto Oliver al darse cuenta de que, por más que insista, no habrá manera de que tenga una oportunidad con ella.
—Shhh… vamos a despertar a los otros huéspedes —me regaña mientras la tomo por la cintura, pegándola a mi cuerpo. Ella, como puede, deja su bolso y el obsequio que le dio la señora Malai sobre la mesa que está cerca de la entrada.
—Que se despierten, que se enteren de que somos muy felices —digo divertido y la acerco un poco más.
—Amor, me voy a caer —se queja cuando está a punto de tropezarse, pero la sujeto con más fuerza para evitarlo.
—Jamás te dejaré caer, ya te lo dije —le aseguro.
Antes de que pueda rebatir, la tomo entre mis brazos y camino hasta el sofá, donde me siento con ella encima de mis piernas.
—Te amo —digo acercándome a su boca.
—Yo también te amo, Dane… —susurra mientras enreda sus dedos en mi