[DANE]
Al día siguiente
Abro los ojos por culpa del sol que golpea directo en mi cara. Durante un segundo me cuesta reconocer dónde estoy. El techo, la luz, incluso el silencio… todo se siente distinto. Mi mente hace un recorrido lento hasta que recuerdo la llegada de Buitrago de Lozoya, el cansancio acumulado, su pedido de que me quedara. Me incorporo un poco de golpe.
—¿Keira? —pregunto en voz baja.
La busco con la mirada por esta habitación impecablemente decorada, demasiado ordenada para ha