[KEIRA]
Dos horas son las que llevo reunida con el señor Del Cerro… o, mejor dicho, con Facundo, porque así me pidió que lo llamara. Y como no podía permitir que él continuara tratándome de “usted” después de eso, yo también pasé a ser simplemente Keira para él.
La reunión avanza sorprendentemente bien. Discutimos la estrategia de lanzamiento conjunta que haremos cuando abra el primer restaurante, revisamos proyecciones, y entre todo eso nos descubrimos proponiendo ideas casi al mismo tiempo.
—O fuimos a la misma universidad, o pensamos igual —bromea ante la nueva coincidencia.
—Creo que simplemente pensamos igual —respondo cruzándome con su mirada verde.
Esa mirada dura un segundo más de lo necesario. Él no parece tener intención de apartarla, así que soy yo quien decide mirar hacia otra parte, recomponiendo la compostura.
—Bueno, le diré las ideas a la agencia de publicidad para que preparen una propuesta, ¿te parece? —comento, intentando que este momento deje de sentirse tan intens