NO HAY NADIE MÁS
[DANE]
Termino de guardar los planos en los que estaba trabajando y los introduzco con cuidado dentro del tubo de cartón. Me tomo un segundo extra para asegurarme de que queden bien protegidos, casi como si ese gesto mecánico me ayudara a ordenar también mis pensamientos. Desde la cocina llegan las voces de Sara y Santiago, conversando mientras terminan de preparar la cena que, contra todo pronóstico, insistieron en hacer ellos mismos. Hay algo tranquilizador en ese sonido coti