[KEIRA]
Al día siguiente
El dolor de cabeza es prácticamente insoportable. Abrir los ojos resulta todo un reto, ya que la luz que entra por las ventanas de esta suite me molesta más de lo que debería. Hago mi mejor esfuerzo por enfocar la vista, sabiendo perfectamente por qué me siento así, y cuando finalmente lo logro, veo un vaso de jugo de naranja junto a una tableta de aspirinas y una pequeña notita escrita por él:
“Para que te sientas mejor. Fui al gimnasio del hotel, espérame para desayun