[KEIRA]
—¡Dane, por favor, ya basta! —grito una vez más cuando me doy cuenta de que Mauricio está sangrando y Dane vuelve a golpearlo.
—No se te ocurra volver a ponerle un dedo encima porque te juro que te mato —le advierte, tomándolo una vez más del cuello de la camiseta y prácticamente arrastrándolo hasta la puerta para sacarlo de la suite.
Nunca había visto a Dane de esta manera. Está completamente fuera de sí.
—¿Estás bien? —me pregunta de inmediato, acercándose a mí. Con sumo cuidado, toma mi rostro entre sus manos para observar el golpe que Mauricio me dio—. Dime, por favor, que no te ha hecho nada más.
Asiento.
—Yo estoy bien… discutimos… me pegó… —digo completamente nerviosa, sintiendo que incluso hablar me cuesta.
—No entiendo cómo pudo atreverse a hacerte algo así —murmura, aún cargado de rabia.
En medio de mi caos, observo lo lastimadas que han quedado sus manos.
—Les pediré que traigan hielo —comento.
Intenta detenerme, pero niego con la cabeza.
—Déjame curar eso —insisto.