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—Entonces...—Susi le hizo un guiño a Patrick y le lanzó un beso.—¿Cómo te conquisté? ¿Mientras cantaba o con mis sexys piernas por las mañanas? Aunque apostaría que fue esa vez cuando te até a la silla...
Patrick tomó su ordenador y se levantó de la mesa, su cara parecía un tomate.
—Termina de arreglarte, Harper. Y compórtate durante el almuerzo. Y tú, Olivia, hablaré contigo de tu proyecto para el orfanato en mi oficina hoy después de mis reuniones, no llegues tarde.
—¡Espera!—Susi le tiró una uva, dándole justo en la cabeza cuando el alfa iba escapando.—No contestaste mi pregunta.
—¡Porque es una estupidez!
—¿Oh, en serio?—Susi enmarcó su rostro entre sus manos y le hizo ojitos.—Si es así... ¿Entonces por qué sales huyendo?
Ante el gruñido de Patrick, Harper y Susi soltaron un chillido risueño, molestándolo aún más, mientras el alfa salía huyendo del comedor. Olivia le agradeció a la beta que le sirvió una taza de café.
—Un día como cualquier otro, ¿verdad, Joven ama?
El timbre sonó