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—Entonces...—Susi le hizo un guiño a Patrick y le lanzó un beso.—¿Cómo te conquisté? ¿Mientras cantaba o con mis sexys piernas por las mañanas? Aunque apostaría que fue esa vez cuando te até a la silla...
Patrick tomó su ordenador y se levantó de la mesa, su cara parecía un tomate.
—Termina de arreglarte, Harper. Y compórtate durante el almuerzo. Y tú, Olivia, hablaré contigo de tu proyecto para el orfanato en mi oficina hoy después de mis reuniones, no llegues tarde.
—¡Espera!—Susi le tiró una