Capítulo 9. Después de tres años.
Amanda había pasado tres años deseando sentirse amada, tocada y vista por su propio marido.
Tres años en los que Víctor solo la había mantenido como un hermoso trofeo, durmiendo en habitaciones separadas mientras le daba su tiempo, su atención y hasta un hijo a otra mujer.
Y ahora, envuelta en las sombras de esa habitación de hotel, la cruda y ardiente realidad superaba con creces cualquier fantasía solitaria que hubiera podido armar en su cabeza.
Víctor estaba completamente extasiado.
El sabor