Capítulo 157. El cielo es el límite.
Estar de vuelta en la oficina se sentía como volver a respirar. Amanda suspiró profundamente y sonrió.
Habían sido días de un encierro asfixiante en la mansión.
Días de dirigir su empresa a través de videollamadas por culpa de las amenazas que pesaban sobre su familia.
Pero hoy, la pesadilla era historia.
El peligro había desaparecido y ella volvía a ser dueña de su vida. Se sentía absolutamente invencible.
Llevaba un elegante vestido color esmeralda que se ajustaba a su figura, marcando con or