Capítulo 116. Instinto de supervivencia.
Esa noche, el ambiente en el Club Escape estaba más tenso que nunca.
El ruido ensordecedor de la pista chocaba contra las paredes y el lugar estaba tan atestado de gente que el encierro daba claustrofobia.
Melissa caminó por los pasillos oscuros sin mirar a nadie, con la cartera apretada contra el pecho y el estómago revuelto.
Sin decir ni media palabra, sacó un fajo grueso de billetes de su bolso y se lo tiró sobre la mesa, justo frente a él.
—Aquí tienes. Lo de este mes —dijo ella, cruzándose