Capítulo 110. El inversor silencioso.
Más tarde…
Víctor había dejado a Amanda en la constructora con la promesa de verse en la noche.
No quería dejarla sola después del susto con la prensa, pero él tenía que resolver este desastre de inmediato.
Llegó a la corporación como alma que lleva el diablo y se metió directo en la oficina de Daniel, su mano derecha, cerrando la puerta con seguro.
—Justo ahora, hermano... —soltó Víctor, dejándose caer en la silla frente al escritorio de Daniel—. Justo ahora que estoy tan bien con Amanda, que