Capítulo 91. Lo que un ADN puede revelar
Alex no había podido tener un sueño reparador, en cuanto Irina abrió la puerta de Bianca porque había entregado su cuidado a la enfermera matutina la enfrentó.
Irina había apurado el paso, pero de nada sirvió, en la sala de estar Alex la tomó de la muñeca.
— ¡Por todos los cielos Alex! —Le increpó Irina viendo a todas partes—. Alguien podría vernos.
—No me importa, que nos vean, acabemos con esto.
—Claro que no te importa —espetó Irina en un susurro—. Eres el millonario, el hombr