Capítulo 15. Conflictos ocultos
Alex regresó a casa sintiéndose derrotado, con la cabeza más pesada de lo normal, lo recibió Matilde.
— ¿Cómo está el niño? —preguntó la mujer con preocupación.
—En observación, pero estable —Alex se sentó en la mesa de la cocina y pasó los dedos por su cabello.
Matilde juntó sus manos mirando hacia arriba.
—Gracias al cielo que está bien. Pero ¿por qué traes esa cara?
—Irina se lo quiere llevar, dijo que le ofrecieron un trabajo en Phoenix, y no encuentro una razón para obligarl