-Ve a preparar un par de maletas mientras hablo con el señor Patrick. Tiene asuntos que atender en Australia, así que te irás de inmediato -dijo Damian, despidiéndola de la habitación como si el trato ya estuviera cerrado.
Erick se tensó, esperando su reacción. Sabía que no se iría de esa casa sin ella. Era un misterio que tenía que resolver. Su atención estaba pasando de la venganza al deseo, lo cual no le gustaba, pero sabía que ella consumiría sus pensamientos si se marchaba en ese momento.