Lara se quedó de pie junto a la limusina, sin saber cómo debía despedirse de su padre. Tuvo que contener la emoción que sentía por escapar de él. Probablemente la estrangularía en el acto, si supiera hasta qué punto estaba emocionada. Sin embargo, estaba inquieta por las expectativas del señor Patrick y no pudo evitar que algo de eso se notara en su expresión, por lo demás impasible.
Aun así, no podía apartar de su mente la idea de que finalmente se estaba alejando de su padre. Esperaba y rezab