54.
Mariano abre los ojos de par en par, “no estoy para payasadas.”
Luis ríe, y le da una palmada en el hombro, “amigo, me acaban de contratar… justo ahí, ya verás que no seré tan inútil como me pintas.”
Lo último que esperaba era que le saliera con esto. Además, ¿cómo es que ha sido contratado? ¿En qué momento lo llamaron para entrevista? Solo no tenía sentido.
Mariano no siente ni la mínima pizca de gracia, “si trabajar querías, hubieses buscado alguna empresa de tu padre, total te sobran.”
La fam