53.
“Bueno, sabes… te doy una semana de prueba, serás la sombra de Juan.
Juan es mi mano derecha en todo, lo que sea que aprendas de él, él lo ha aprendido de mi… en cuanto a Mariano, pues yo le informo que estarás como mi becario por un tiempo, ¿vale?”
Juan sintió cierto alivio, pues la verdad en este momento necesitaba al menos un par de manos extras para salir a tiempo con todo lo que estaba pendiente de trabajo y lo que estaba por venir.
Luis asiente vigorosamente, “sí, sí, claro que sí.”
Matild