251.
En el segundo que la luz se fue, Mariano también sabía que no era parte del evento. Por lo que, comenzó a moverse.
No pregunta.
No espera explicaciones.
Simplemente actúa.
Ignora completamente lo que estaba sintiendo hace apenas segundos, esa opresión casi sofocante.
Ahora solo hay una prioridad.
Matilda.
Cruza el espacio con rapidez, guiándose entre la gente, el ruido, la confusión.
La encuentra, siendo sacada del salón por Carlos y Josué.
La escena, ahora, es distinta.
Más clara.
Pero no sufi