Mundo ficciónIniciar sesiónMatilda había pasado una buena noche, envuelta en conversaciones interesantes con diferentes socios o prospectos que la tenían de buen ánimo.
Se excusó un momento para salir a tomar un poco de aire.
Aprovechó para caminar un poco en los jardines del lugar.
La brisa estaba fría, pero era agradable.
La noche estaba espléndida.
La luna, radiante, como una presencia que no pedía atenció







