POV Alaia:
¡Monique!
Mis ojos se abren de par en par y siento que mi moribundo corazón salta de emoción. La alegría perdida vuelve a renacer. Por fin una buena noticia en medio de tanta tragedia.
Así como Bia, Monique es una de mis guías y uno de los amores bonitos que me trajo este cruel encierro. No saben cuánto extrañé a esa francesa cascarrabias y cruelmente realista.
Pero...
Mi semblante decae un poco al recordar mi situación. Debo recordar que Bastian odia a Monique y que, lo más probable, es que no me permita verla.
—Y... —carraspeo un poco para aclarar mi garganta—, ¿Bastian sabe que ella está aquí?
No debería emocionarme mucho porque, conociendo a Bastian, lo más probable es que me prohíba verla.
La joven asiente, a lo cual yo me sorprendo.
—El señor fue informado en cuanto la señorita entró a la mansión —me informa con eficiencia—. Ordenó que hiciéramos su voluntad, así que ¿qué desea hacer, mi señora?
Oh...
La sorpresa en mí se acrecienta a cada segundo. ¿De verd