Gema
Empiezo a sentirme rara. Primero, un escalofrío me recorre la espalda, pero enseguida el calor se acumula en mi interior, creciendo sin control. Intento ignorarlo, convencida de que es solo el cansancio, pero no desaparece.
No pasa mucho tiempo cuando mi respiración se vuelve irregular, los olores se vuelven más intensos y siento cómo mis pulsaciones se aceleran.
Mi loba se agita dentro de mí, impaciente, confundida. Siento su energía vibrar bajo mi piel, reclamando algo. ¿Está reclam