GEMA
Me quedo muda ante sus palabras.
—Gema… tú me enseñaste que mi vida podía ser distinta —continúa—. Que podía vivir de verdad, como los demás. Sin estar atrapado bajo su sombra, obedeciendo sus órdenes, dejando que controlara cada paso que daba.
Traga saliva, y su voz se quiebra apenas.
—Lo que siento por ti es tan grande que quise arrancarme los grilletes de mi padre. Por eso lo reté. No quería casarme…
—Pero…tú me dijiste que podíamos estar juntos aunque te casaras…Ibas a casarte y querías que fuera tu aman…
No puedo decir esa palabra.
Leonardo se queda en silencio porque estoy afectada. Las lágrimas empiezan a almacenarse en mis ojos y frunzo el ceño inconscientemente porque no quiero que me vea afectada.
El empieza a arrodillarse y me mira desde abajo.
Lo miro y aprieto mis manos en el regazo.
—Gema… Iba a casarme. Tenía miedo. Amenazó a mi hermano, también iba a ir a por tí si no hacía lo que él quería…Fui débil y era un cabr*n codicioso porque iba casarme y además quería…No,