Loren permaneció varios segundos frente a la pantalla de la tablet después de ver el nombre de Antonio entre las solicitudes pendientes. El corazón le había dado un vuelco tan repentino que incluso llegó a contener la respiración, como si aquel simple nombre tuviera el poder de devolverla a una vida que ya no existía. Antonio Climovick. El hombre al que había amado. El hombre con quien había imaginado una familia, una vida tranquila y una presentación ante sus seres queridos que jamás llegó a o