El trayecto de regreso a la Villa de Tulipanes transcurrió bajo un silencio que Loren apenas consiguió soportar. Sentada en el asiento trasero del vehículo, mantenía la mirada fija en el paisaje que se deslizaba al otro lado de la ventana, pero en realidad no estaba viendo los árboles, las casas elegantes ni los caminos que comenzaban a quedar atrás. Su mente permanecía atrapada en las palabras de Evelyn Cross, repasando una y otra vez cada detalle de aquella conversación y tratando de ordenar