Un grito desesperado despertó a Alessia al borde de un infarto. La mujer pateó la sábana, se sentó sobre el colchón y trató de recordar en dónde estaba, todo le pareció desconocido. Es que… ella sólo conocía la habitación de Matthew en medio de las sombras y solamente iluminada por la lámpara del celular, pero ahí… con toda la luz del sol matutino entrando por la ventana, lucía muy diferente.
—¡Papá! —gritó Joanne a todo pulmón.
Alessia reparó en la pequeña hija de Matthew que parecía horrorizad