Mundo de ficçãoIniciar sessão—¿Qué tienes en la cara? —me preguntó Thomas, nadando hacia mí.
Se detuvo a pocos centímetros de distancia y señaló uno de mis pómulos, haciendo una mueca.
—Eso es horrible.
Llevé mis dedos hacia donde él señalaba y sentí mi piel inflamada. Suspiré, poniendo los ojos en blanco. Mi disfrute en el agua solo había durado una hora.
Malditos insectos.
—¿Por qué no dijiste que eras alérgica a los ins







