Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl grito que escuché fue similar al de una sirena de una patrulla de policías. Estuve a pocos centímetros de caer de mi cama, ante el salto que había dado. Me senté en mi cama y pasé las palmas de mis manos por mi rostro, mientras me dedicaba a maldecir a Caleb en mi interior. Le dije que traer a Sky a nuestra casa antes de que el bebé naciera, sería mala idea.
Y ahí estaban las consecuencias de sus actos.
Los gritos de mi madre resonaban por todo el







