Mundo ficciónIniciar sesión—Sí madre, en serio estoy bien. Sólo estaba cansada —le hablé a mi madre por el teléfono, mientras caminaba por mi habitación, tratando de quitarme un tacón.
—¿Cómo puedes decirme que solo estabas cansada? ¡Te desmayaste, Fanny!
Puse los ojos en blanco, y suspiré, sentándome en el borde de mi cama.
Era normal que tuviera ese tipo de desmayos a causa del cansancio acumulado, según me lo había dicho el docto







