Estaba en la cima de la montaña.
Me sentía súper completa, llena de vitalidad. Mientras que lo cabalgaba y sentía su miembro llenándome por completo a la vez que me derretía por completo de placer. Pero al darme cuenta en dónde estaba y de mis acciones presentes tuve que frenarme. Podía sentir a mi corazón latir a mil por hora ya que aún estaba llena de adrenalina pura por el momento de excitación, así sin más recogí mi ropa del suelo para empezar a vestirme, mientras que él con su miembro erec