Pero en un momento, la pare en secó:
–Espera…
–¿Qué?
–¿Qué quieres de mí?
–¡Que me llenes el cuerpo de adrenalina pura! Tal vez que me tomes del cabello mientras que me montas como si fuera una potra salvaje; Llévame a donde tú quieras; al puro éxtasis, no me importa demasiado pero ámame esta noche.
–Alice – Esas palabras me habían dejado completamente temblando.
–Shh –puso su dedo índice en mi boca- No digas nada, solo tómame esta noche, por favor.
Estaba suplicando, era una escena que m