Vladímir
Esto no está bien, mi reina; ya tiene rato que salió y no regresa. No está bien esto.
Comienzo a caminar hacia donde salió mi reina. Busco por todos lados, pero no la encuentro. Llego hasta donde está el laberinto que ella me había dicho.
Veo en el piso que la tierra está movida y observo que algo brilla. Me agacho para tomarlo y es uno de los aretes de mi reina.
—No, esto no está bien —me digo a mí mismo y comienzo a correr.
Salgo a la entrada y veo el auto de Dante. Irse rápidamente.