Después de regresar muy tarde del club. Entramos Vladímir y yo a la habitación. Rápidamente, voy al baño y me quito la ropa y toda la sangre de Abdel.
Salgo del baño y me encuentro con Vladímir completamente desnudo.
Me encanta observar esa vista; es espectacular ver a mi hombre como Dios lo trajo al mundo. Me acerco a la cama y me acuesto en ella; Vladímir me sigue y se acuesta al lado. Los dos quedamos cara a cara.
—No pensé que fueran así de frías y de sanguinarias —me dice mientras con una