Jackson saltó a Armando, camino hacia la mesa donde había gran cantidad de trago y sirvió un enorme vaso de coñac, lo bebió todo de un solo sorbo sin importar que quemara su garganta, con una de sus manos le hizo señas a Armando para que fuera con Olivia.
—¡Señorita Olivia!, ya va a salir? —dijo Armando detrás de ella haciendo que ella pegara un brinco.
—Si, si —titubeo.
—Antes que vayas con el imbécil de mi primo, debo advertirte que saldré por un par de días. Pero no quiere decir que vas hace