Jackson estaba furioso, aún no entendía como se había desmayado solo con un maldito ruido de la bala.
Su pierna sangraba, y aunque solo había sido un suave roce, había alcanzado parte de sus tejidos.
Se sentó sobre la cama tomó la toalla que Olivia había tenido alrededor de su cuerpo y la puso en su pierna para hacer presión, debía hacer que su herida dejara de sangrar.
Jackson Sonreía abiertamente por la astucia de Olivia, nunca había creído que ella fuera capaz de disparar, ahora su ira había