Olivia llevó sus manos a la cabeza, aún confundida trato de mirar quién era el bruto que por poco y los hace estrellar.
—¡Bajate!. —Olivia miró fijamente al ver que la puerta trasera del auto estaba bruscamente abierta. Sus ojos se abrieron como platos,
—¿Qué te ocurre?, ¿Por qué actúas como un maldito loco? —dijo Olivia al ver a Armando totalmente desencajado.
—¡Bajate! —exclamó mucho más alto, tanto que Olivia pegó un brinco, tomó sus cosas y bajó lo más rápido que pudo.
Armando tomó del bra