Paula maldijo, una y otra vez, Olivia alzó su mirada, y vio como Paula maldecía, cosa que llamó su atención.
—Creo que el encierro te está afectando, debes salir de aquí —dijo Olivia colocándose de pie, se giró dejando ver su espalda un poco descubierta.
Paula abrió sus ojos al darse cuenta del lunar que Olivia tenía en su espalda, era igual al que ella tenía en su espalda. Paula negó rápidamente, definitivamente estaba alucinando.
—¡Espera!, aunque no me gusta la idea de estar juntas, ¿se te o